sábado, 28 de abril de 2012

ESCOLA SANT JOSEP-EL PI




Fui el otro día de visita a la Escola Sant Josep-El Pi. Niños y niñas habían leído mi libro Els ambigú i el cas de l'estàtua (Cruïlla) -también existe Los amibigú y el caso de la estatua, en SM, versión castellana-.
Me lo pasé tan bien, me hicieron unas preguntas tan interesantes, nos reímos tanto y me recibieron con tanta ilusión que no puedo si no darles desde aquí las gracias por su atención, su cariño y su hospitalidad. Y por esa cantidad de "pin" chulísimos que me regalaron. Me encantan.
Muchos besos y abrazos para todos y todas. Pequeños y mayores, :-)

ECRIVAINS ARGENTINS


viernes, 27 de abril de 2012

CARLOS RODRÍGUEZ ESCRIBE SOBRE "VOLVER ANTES QUE IR"


http://www.unionmadrid.es/index.php?option=com_content&view=article&id=630%3Avolver-antes-que-ir&catid=37%3Aopinion&Itemid=125&lang=es 

Volver antes que ir

Carlos Rodríguez Crespo | Jueves, 26 de Abril de 2012 15:14
Siempre hay que celebrar los libros que tienden a la originalidad, siempre, pero más hoy, cuando, salvando tentativas más o menos logradas como la debida a la mano de Fernández Mallo (del cual no soy devoto), la narrativa camina por el sendero lastrado del relato lineal y dodecafónico que no arriesga y se acomoda a los clichés de un pseudo XIX, en la esperanza de garantizar al autor un puesto prominente en las listas de venta. Sólo en este sentido, el conservadurismo polvoriento del marginalismo en economía –para el que la termodinámica o la segunda cibernética son desarrollos teóricos ajenos a su competencia– encuentra un correlato en la ficción de esta transmodernidad que hiede a uniformidad y mercantilización. 

En esa tradición marcada por el inconformismo formal y la innovación que tanto y largamente ha reivindicado Juan Goytisolo hay que situar, con la distancia precisa, a Flavia Company, en esa “belleza sin ley” que reta a la muerte de la novela, los Vargas Llosa de La casa verde, Cabrera Infante, Severo Sarduy, Manuel Puig, Valente, Ítalo Calvino. Los dos libros de esta autora anteriores a Volver antes que ir, que acaba de publicar Eugenio Cano en su colección de poesía, el libro de cuentos Con la soga al cuello y el inclasificable Trastornos literarios, destacan por esa voluntad de explorar territorios narrativos que definen la imaginación creativa, excluyen esa pesadez de la trama que impone un gusto ortodoxo tan querido por el lector deseoso de historias distintas a la propia, tan domesticado por el relato que siempre finaliza y le introducen en otros mundos posibles. Si en la citada selección organizada de cuentos Company da muestras suficientes de su habilidad para retorcer el material textual, ofreciendo inquietantes vueltas de tuerca al referente extralingüístico que lo inspira (memorables son las piezas El pelo, Padre e hijo, Rodajas de limón, Jacobo y La condena, sobre todo estos dos últimos), en Trastornos, la innovación formal alcanza a la estructura del texto en tres modelos de variaciones que juegan deliberadamente con la intertextualidad y sugieren múltiples hipóstasis literarias a partir de los titulares de prensa, las frases hechas y las figuras retóricas que anuncian cada uno de estos tres grupos de piezas. 

Volver antes que ir es un largo poema narrativo donde la madurez y la nostalgia se funden en versos que toman una inclinación elegíaca o se rompen en un desgarro que atenaza la sensibilidad del lector. Consta de tres secciones diferenciadas que sin embargo sirven a un fin común, decir que a las cosas y a las personas “no se puede volver ni siquiera volviendo”, que la emigración “es algo hereditario, que los lugares de los que se parte influyen tanto en la identidad como los lugares a los que se arriba, que no hay forma de volver”, como canta bellamente en el texto que sirve de introito, Secreto, donde la autora explica la génesis de esta obra, el hallazgo del diario que su madre, a los doce años, escribió en el viaje de Buenos Aires a Barcelona. Volver… es un poema donde las licencias ontológicas (“la felicidad es una recompensa que llega al que no la busca”, “Escribimos la vida tan apurados que después no la entendemos”) no desmerece los aciertos metafóricos, dotados de una belleza sólo comparable a la experiencia del dolor que sugieren (“Dame rumbo tras sumar la deriva”, “Que matemos/ lo mismo por una idea que por un trozo de tierra que por nada”), pero, ineludiblemente, este poema es una reflexión sobre el paso del tiempo, el recuerdo que nos informa y mete en la difícil convivencia entre la racionalidad y la emoción, un grito descompasado por la canallada del golpe que evocara Vallejo, un impulso de amor que rastrea nuestras contradicciones, y al tiempo las invoca. Poesía del momento brevísimo y, no obstante, trascendente. 

jueves, 26 de abril de 2012

FMG-SABALA



Qué grandes son. Qué rematadamente buenos y geniales. Disfrutadlos. :-)


wwwsabalapainting.com
wwwfmgarte.com

CÍRCOL MALDÀ


http://www.circolmalda.org/



VUELVO A PUBLICAR HOY AQUÍ LA ENTRADA QUE DEDIQUÉ EL 5 DE FEBRERO A ESTA OBRA QUE PEP TOSAR BORDA EN EL CÍRCOL MALDÀ. LA HAN REPUESTO TRAS UNA EXITOSA GIRA Y ESTARÁ SOLO HASTA EL 6 DE MAYO. EN SERIO: NO OS LA PERDÁIS. TODOS LOS QUE FUERON SIGUIENDO MI CONSEJO ME HAN LLAMADO PARA AGRADECERME LA RECOMENDACIÓN. ES TEATRO DE ALTURA. PURO. YA ME DIRÉIS. 

ANDA, DEJAD LO QUE ESTÉIS HACIENDO Y LANZAROS A BUSCAR ENTRADAS. :-) 

Ya el 17 de julio de 2009 hablaba en este blog del Círcol Maldà y, especialmente, de Pep Tosar.
No había vuelto a verlo actuar desde entonces, pero de nuevo tengo que hablar de él y recomendar vivamente que vayáis a ver su nuevo espectáculo, "Tots aquests dois".
Una propuesta basada en la vida de Guillem d'Efak que combina música en directo, video y un monólogo alucinante de Tosar que roza y se pasea y borda todos los registros.
Es una obra sobre ese personaje insólito que fue d'Efak, es cierto, pero es a la vez mucho más, como todos los espectáculos que prepara Tosar. Y eso ocurre porque siempre se trasciendo lo anecdótico y se llega a las verdades o intuiciones a las que solo conduce la reflexión o la poesía. 
Tosar actúa como si no actuara, ese modo tan difícil de pretender una naturalidad que no es sino el resultado de un trabajo que jamás descansa, de esa humildad del actor genial que saber que, para conseguir ser insuperable, tiene que considerarse imperfecto. Conmueve, emociona, provoca risa, admiración... es, como dije hace ya dos años, una bestia (con perdón).
No os perdáis esta maravilla. Ya me diréis qué os ha parecido. Que lo disfrutéis.

lunes, 23 de abril de 2012

UN LIBRO PARA SANT JORDI


MI PROPUESTA PARA SANT JORDI:




JUAN JOSÉ SAER
CUENTOS COMPLETOS (1957-2000)
EL ALEPH EDITORES


Una cita del cuento "En línea":

"Hoy en día en que el pueblo, la mafia y los gobiernos tienen los mismos ideales, únicamente los artistas siguen siendo peligrosos".

viernes, 20 de abril de 2012

TRASTORNOS LITERARIOS EN MADRID EL 25 DE ABRIL



Me gustaría que pudierais asistir (y que trajerais a vuestros amigos y amigas), el próximo miércoles 25 de abril, al siguiente evento:

POR UNA NOCHE TRASTORNADA Y LITERARIA,
LECTURA Y HUMOR CON FLAVIA COMPANY Y SU LIBRO TRASTORNOS LITERARIOS

El público participará en alguna que otra sorpresa

La escritora estará acompañada por la actriz Malena Gutiérrez y el editor Juan Casamayor

Será en la librería TRES ROSAS AMARILLAS, el miércoles 25 de abril, a las 20 h.

c/ Vicente Ferrer, 34
Madrid
Telf.: 915 228 108

FIRMAS EN EL DÍA DE SANT JORDI

Foto realizada por Laura Zorrilla

Lunes 23, Sant Jordi, podemos vernos en:

DE 11 A 12 h. "Paradeta" de la Editorial Cruïlla, en Rambla Catalunya a la altura de Consell de Cent. 

DE 19 A 20 h. Librería Próleg. Pça. Sant Jaume, (cantonada c/ Ciutat).

martes, 17 de abril de 2012

LECTURA DE "VOLVER ANTES QUE IR" EN LA UAB




Facultad de Filosofía y Letras
Departamento de Filología Española


LECTURA POÉTICA


“Volver antes que ir”


a cargo de



FLAVIA COMPANY

 

 

Miércoles, 18 d’abril de 2012

 

Hora: 10,00

 

Aula 204





sábado, 14 de abril de 2012

CORPOGRAFÍAS IV



TODO EL PROGRAMA EN COS I TEXTUALITAT 




EL MIÉRCOLES 18, 
DE 18 A 20.30 HORAS
MIGRACIONES,
UN DIÁLOGO ENTRE
FLAVIA COMPANY Y DANTE BERTINI

EN EL 
PATI LLIMONA
CALLE REGOMIR 3,
BARCELONA
ENTRADA LIBRE

martes, 10 de abril de 2012

CENTENARIO DEL TITANIC








El próximo 15 de abril hará cien años que se hundió el Titanic bajo el mando del capitán Smith -un apellido que, de tan común, lo relega casi y por fortuna al anonimato. 
Incluyo a continuación un artículo de Fernando Baeta sobre los dos interesantísimos textos que Joseph Conrad, contemporáneo de la tragedia, dedicó al caso y que ahora podemos leer en castellano gracias a la editorial Gadir y la traducción de Carlos García Simón.


Conrad, en la cubierta de un barco en su primera travesía marítima a EEUU, en 1913. | E. M.
Conrad, en la cubierta de un barco en su primera travesía marítima a EEUU, en 1913. | E. M.
Joseph Conrad, marino antes que escritor, escribió dos lúcidos y contundentes alegatos: el primero contra la prepotencia de los armadores, el beneplácito de la sociedad de la época y el entreguismo de los medios de comunicación, y el segundo contra los investigadores del suceso que no quisieron llegar "a la cruda verdad desprovista de la romántica vestimenta con que la prensa ha envuelto este desastre del todo innecesario".
Bajo el título 'El Titanic', Gadir Editorial acaba de publicar estos dos textos que sirven para dibujarnos, cuando se acerca el centenario de la tragedia, la otra cara de un mito que se convirtió en símbolo de una época pero que acabó revolviéndose contra quienes lo encumbraron a tal categoría.
Conrad critica en ambos escritos, de una indudable textura literaria, ética y moral, la excesiva confianza que el ser humano tiene en sus obras, el insultante clasismo de aquellos años, el todo vale en pos del beneficio rápido y la ignorancia de las autoridades que lo permitieron; pero tampoco se olvida de la "buena prensa" que tales actitudes, disfrazadas muchas de ellas de un falso desarrollismo, despertaban en la sociedad de principios de siglo, ni de la cobardía de la "Admirable Investigación" (sic) llevada a cabo posteriormente y que se puso del lado de aquellos que en su opinión habían propiciado la tragedia.
El creador de Lord Jim escribió que "si alguna vez una catástrofe marina ha encajado, cual si se tratara de un conocimiento de embarque, en la definición de voluntad de Dios, ha sido ésta".
Escalera principal de las cubiertas de primera clase del barco. Imagen de una exposición en Madrid, en 2008. | E. M.
Escalera principal de las cubiertas de primera clase del barco. Imagen de una exposición en Madrid, en 2008. | E. M.
Como en numerosas ocasiones a lo largo de su vida y de su obra, Conrad también vio en el trayecto primero y último del Titanic otro viaje más al fin de la noche. Y si lo comparamos con el realizado por el propio autor en 1890 al Congo, y que sirvió de base a su libro más importante, podemos asegurar que percibió el espectáculo del Titanic como una "realidad de pesadilla" equivalente a la africana.
Los protagonistas podrían ser los mismos: por una parte la aptitud rapiñadora de los países occidentales con el África negra sería comparable a la que representaba la White Star Line, propietaria del barco, en su deseo de hacerse con el mercado a cualquier precio y por cualquier medio sin importarle las consecuencias; por otro, el mundo de la esclavitud extrema que percibió Conrad en su propio viaje y que tan bien reflejó en 'El corazón de las tinieblas' podría equivaler a esa tercera clase del gran barco que nada pudo hacer para salir de su ratonera cuando el navío impactó con el iceberg. El escritor se reservó el papel de Marlow como observador nada imparcial.
Con un lenguaje que nos recuerda lo mejor del gran escritor, ironiza sobre esa suerte de Ritz de los mares "proclamado insumergible y enviado a la mar con una población elegida al azar, sin botes suficientes, sin marineros suficientes, pero con un café parisino y cuatrocientos pobres diablos de camareros".
Dejando a un lado las cuestiones técnicas que recorren ambos textos, el autor se pone del lado de la víctimas "que hasta el último momento depositaron su confianza en el simple tamaño, en las insensatas afirmaciones de publicistas y técnicos, y en las irresponsables columnas de periódicos que ensalzaban a bombo y platillo esos buques".

Una falsa seguridad

Conrad lamentó las vidas desperdiciadas por una errónea búsqueda del éxito
Y es que todos, insiste el escritor, viajaban con una sensación de falsa seguridad: "El hecho, probado, de que parte de aquella gente fuera reacia a subir a los botes cuando se le pidió que lo hiciera muestra la fuerza de la mentira".
Conrad escribe que la falsa seguridad estaba marcada fundamentalmente por el tamaño del Titanic –"me resultaría mucho más sencillo creer que existe un buque insumergible de 3.000 toneladas que uno de 40.000"– y señala que la talla del buque fue un elemento de fragilidad: "El estrépito de la prensa ha estado a la altura de su tonelaje, los preliminares himnos triunfales rodearon su ya desaparecido casco de descabelladas proclamas y elaboradas descripciones de su ornamento y esplendor".
Y recuerda a las 1.517 vidas que se quedaron en el Atlántico, vidas "miserablemente desperdiciadas por nada o por algo peor que nada: por una errónea búsqueda del éxito, para satisfacer la vulgar demanda de unos pocos adinerados de un banal hotel de lujo –única cosa de la que entienden– y porque un gran buque siempre resulta rentable de un modo u otro: en metálico o por su valor publicitario".
'Un gran buque siempre resulta rentable de un modo u otro: en metálico o por su valor publicitario'
No dejó títere con cabeza y disparó en todas las direcciones al afirmar que la Cámara de Comercio "está compuesta de departamentos por los que no circula la sangre" y que los responsables del invento son "monjes de oráculo fallido que todavía perseveran en el oráculo". O esta otra perla: "Morir por culpa de un negocio es algo difícil de asimilar". O ésta en la que acusa a los padres de la idea de ser "servidores del mercantilismo" y no del progreso, y de estar motivados por consideraciones relativas "al beneficio que se lograba mediante el cuestionable medio de complacer la absurda y vulgar demanda de lujo banal: el hotel marítimo de lujo".
Critica también ferozmente a los investigadores que se escondieron "debajo de las pelucas ceremoniales" y a todos aquellos que no se dieron cuenta de que el Titanic no era una masa de materiales maravillosamente amueblados y tapizados, con su gimnasio, con su piscina, sino de un buque que parecía estar comandado "por una especie de sindicado de hostelería compuesto por el jefe de máquinas, el sobrecargo y el capitán".
La falta de botes para todos los que navegaban en el buque es otro de los temas que Conrad no dejó escapar: "No vendan tantos pasajes, mis virtuosos dignatarios". "Limitar el número de gente a los botes que se puedan manejar. Eso es lo honesto". "Tiene que haber botes suficientes para pasajeros y tripulación, ya sea aumentando el número de estos o restringiendo el de pasajeros". "La gente, incluso de tercera clase (disculpe que hable tan claro) no es ganado".
El escritor se desahoga cuando habla de la prepotencia de todos aquellos que idearon este monstruo: "Estoy atacando a la insensata arrogancia, ese es el blanco de mis críticas; la ofensiva postura de superioridad bajo la que ellos esconden el sentimiento de culpa mientras resuenan en nuestros oídos los ecos del miserable grito hipócrita que se escuchaba en el buque: ¿Alguna mujer más? ¿Alguna mujer más?".
Concluye Joseph Conrad afirmando que "la muerte tiene aguijón" y que ahogarse en contra de toda voluntad en un gran tanque inerme y agujereado para el que compramos un pasaje carece de toda grandeza y "no es más heroico que morir a causa de un cólico por el salmón en mal estado de la lata que le compramos a nuestro tendero".


Muy recomendable también la lectura del poema narraitvo "El hundimiento del Titanic", de Hans Magnus Enzensberger.

domingo, 8 de abril de 2012

VOLVER ANTES QUE IR

En la revista digital literaturas.com
http://literaturas.info/revista.php


Y seguimos...


OS RECUERDO QUE ESTE PRÓXIMO VIERNES 13 DE ABRIL, EN LA LIBRERÍA PRÒLEG (BARCELONA. CALLE SANT PERE MÉS ALT, 46), A LAS 19:30 h, NORA ALMADA PRESENTARÁ MI POEMA NARRATIVO "VOLVER ANTES QUE IR", DEL CUAL YO LEERÉ ALGUNOS VERSOS. OJALÁ PODÁIS VENIR. ALLÍ NOS VEMOS.

martes, 3 de abril de 2012

MICRORRELATOS DEL ATENEU

Pedí a mis alumnos de Microrrelatos I de l'Escola d'Escriptura de l'Ateneu que me enviaran, al final del curso trimestral, sus textos para  publicarlos en mi blog. Me da mucho placer compartirlos con vosotros. El próximo jueves 12 de abril comienza un nuevo curso de microrrelatos I, de 20 horas. Todavía queda alguna plaza. :-) Allí nos vemos. (Y con los autores de estos textos... nos vemos en microrrelatos II. Preparaos, que vienen curvas. :-))






                                          SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
Siempre le habían dicho que tenía gracia escribiendo, incluso amigos le encargaban pequeños textos para recordatorios, bienvenidas, festejos,despedidas. Lo hacía con absoluta naturalidad ,hasta que un día,interesada en ella misma, se apuntó a un curso de microrrelatos. Allí es donde realmente se dio cuenta  de que no tiene nada que ver la naturalidad con la imaginación ,ni la  inspiración con la  metaliteratura ni la focalización con el género fantástico. Creo que este texto está en tercera persona , que lo mejor sería repetir curso en otra ocasión, o quizá envejecer leyendo sin la pretensión de ser leído. 
                                                  Montserrat Enrich 

L’EXPLOSIÓ  
Un matí escoltava a la tia Dolors  explicant a la mare un record d’infantesa
Contava que: asseguda a la vora d’un solc, amb els peus a l’aigua que venia del pou, sentia la calor de final d’estiu. Davant seu  veia l’arbre dels fruits que avui quan els mira li recorden l’horta d’aleshores i li recorden els trets i les explosions que a pocs quilometres d’allí, a la serra de Terol, es sentien. 
Setmanes més tard, explicava, les magranes haurien   madurat.
Badava mirant-les; no sabia per què la fascinaven.
Eren quasi rodones, amb un tacte d’una certa aspro; primer groguenques, amb la maduració esdevenien rosades, vermelloses;  la petita corona que la centra, la trobava  divertida.
La magrana massa madura en la branca explotava, com una autentica “granada”, deixava caure una pluja de granets vermells. La imatge l’embadalia.   
Tota la maduració durava gairebé un mes. S’anunciava la tardor. Caldria dir adéu als plaers de vacances; era sobre tot el retorn a la disciplina estricta d’una escola avorrida per dogmàtica i repressora de les imaginacions i somnis infantils.

     
                                                           Maria Rosa Florenza         

TRO
Un corrent d'aire a l'estació s'ha endut l'història somiada.                         
Fe
Ensopegava amb tots els bancs de l'esglesia. Estava casat amb la filla d'un militar.
                           
Apunt
Una dona jove, bella, cabells llargs negres, sabates de tacó alt, faldilla curta, perfum i paraigues d'home, caminant sòla pel barri gòtic una tarda-nit d'intensa pluja.

Un malson
Parets blanques, bates blanques, llençols blancs.

 
Es trobà caminant. Caminava i caminava. Caminava travassant places i carrers. Sola. Amb vianants desconeguts topava la mirada. No sabia reconeixer la ciutat en la que es trovava ni per quins indrets transitava. No, aquell no era el seu barri. Cap referencia a la que aferrar-se. Sola. Caminava sola. De sobte, esglaiada, se n'adonà que no duia les claus ni diners ni cap documentació. Caminava amb les mans buides. Sense rumb o amb rumb desconegut, fixat per quina instancia? Caminava sola i desconcertada.

El bus blanc on instintivament va pujar en veure'l aturat semblava esperar-la.
Isabel Ramon Huguet

ERA DE PIEDRA

            Él, un dios menor, ella, una estatua casi perfecta, exquisitamente bella y él, aquellos días, andaba un poco aburrido, por lo cual, después de mirarla y mirarla, decidió convertirla en mujer; pensó que sería divertido observar a los infelices hombres babear y caer de rodillas ante tanta hermosura. Pero, al cabo de un tiempo de esperar y esperar, extrañado comprobaba que ninguno caía rendido a sus pies como él había imaginado, por lo que decidió preguntar a su madre en qué había fallado.
-¿Has probado a abrazarla? –Le preguntó ella- él, ni corto ni perezoso, fue y así lo hizo. –Tonto de mí –le contestó- me preocupé tanto de su apariencia que me olvidé de su corazón.
Pilar Perdices

Bien avenidas
Un día se reunieron Be larga y Ve corta para repartirse la herencia: un montón de palabras que distribuir. Be, o mejor dicho, Be alta como quería que la llamaran, era la mayor. Por eso escogió primero: Bella, Buena y Bonita. Estos vocablos eran los adecuados para una letra de su condición.
-Ahora te toca a ti – le dijo a su hermana mirándola por encima del hombro.
Uve escogió un poco mosca pero sin dudar: Vital, Valiente y Vanguardista.
- Permíteme aconsejarte las siguientes: Bruja, Bribona y Bufón. ¿Qué te parecen? – dijo desafiándola.
- Casi tan buenas como las que había pensado para ti: Vanidosa, Violenta y Visceral – respondió Be alta, elegante pero con dureza.
Y así empezó la típica lucha entre hermanas. Iban alternando insultos:  Babosa, Vulgar, Borracha, Vaga, Blasfemante, Vilipendiadora, Animal de Bellota, …
¡VacaBurra!- gritaron al unísono. Uve empezó a reír primero, Be Alta sin perder la compostura se le sumó y acabaron a carcajada limpia.
Y desde ese día juegan juntas a confundir a niños y a adultos despistados.
Elena Llompart

Los sermones
Cuando padre hablaba, todas nos callábamos. Lo queríamos y respetábamos mucho, sabíamos que sus consejos eran su forma de protegernos. Pero sus discursos eran tan largos que era inevitable que, en alguna de sus vueltas, acabáramos todas perdidas.
Un día, mi hermana más pequeña propuso: - De cada cinco, cada una prestará atención a un minuto y, cuando padre pregunte algo, sólo deberá contestarle la responsable de ese minuto.
Desde entonces, de cada largo sermón que cuenta mi padre salen muchísimas historias pequeñitas. Pero no hay que fiarse, pues aunque son más divertidas, rara vez nos llevan a comportarnos como nuestro padre querría.
Carmela Serantes
                                                
La Veu
Una vegada hi havia un home a qui no se li sentia la veu. En qualsevol reunió informal, on tothom mira de dir la seva, ell no  podia pas fer-ho. Alguna vegada ho havia intentat, però ningú no s'adonava que digués res. Els seus amics i coneguts el tenien per un individu  tímid, que parlava molt poc i això només en una situació de diàleg; si passava de dos el nombre de contertulians, cap d'ells no podia dir després quina era l'opinió del nostre protagonista. Malgrat això, i per estrany que pugui semblar, tenia fama de bon conversador, donat que la seva capacitat d'escoltar era il·limitada.
Un dia, en una d'aquestes reunions, a les que era molt afeccionat, va sorgir una conversa força interessant. En diverses ocasions va provar d'exposar la seva teoria sobre el cas; però quan obria la boca ja un altre se li havia avançat. Mentre aquest parlava, ell anava repassant mentalment les frases que volia dir tan bon punt en tingués ocasió, però els amics tenien la conversa encetada amb tant d'ímpetu, que no li deixaven cap escletxa  per on introduir la primera paraula. Després d'algunes temptatives fallides, decidit com estava a exposar les seves opinions, tancà els ulls i començà a parlar. Els batecs del cor eren cops de martell, i el seu ressò, com una ona expansiva, li arribava a fer tremolar les cames, Era conscient que s'estaven produint dos discursos paral·lels, però no volia callar; va estrènyer els punys fins clavar-se les ungles i continuà la seva exposició.
Quan finalment va acabar, i obrí els ulls i les orelles, els amics continuaven el debat aliens a la seva presència; no l'havien sentit. Provà de preguntar-los però ningú no li feu cas. Llavors alguna cosa va passar dins el seu cap: com si anés a esclatar, com si una força poderosa l’oprimís; i és que s'havia empassat les paraules que, allotjades dins del cervell, l’omplien en excés. Per alleugerir el mal de cap s'apropà a la finestra i respirà profundament l'aire de la nit. Darrera aquell sospir varen sortir, ordenadament en fila, totes les paraules que amb tant d'esforç havia pronunciat, i en el cel fosc, amb lletres clares, va quedar escrit el seu discurs.  Després, una ràbia sorda l'envaí. Se li entelaren els ulls; les lletres es van anar fent borroses fins trencar-se en mil bocins i estavellar-se contra les parets dels edificis, com els espetecs esfereïdors dels trons  d'una tempesta.

                                                                       M.Teresa Saladrigas

FORÁNEOS.
Era un pueblo muy pequeño que vivía de la plantación y recolecta de la caña de azúcar, labores a las que acudían cada año jornaleros venidos del entorno, incluso de poblados más lejanos. Las madres del pueblo intentaban advertir a sus hijas que huyeran de los forasteros que llevaran un anillo en sus dedos. Así pasaron algunas temporadas hasta que los forasteros aprendieron a quitarse el anillo y ellas entonces aprendieron a mirarles sólo a los ojos.
Ricardo Rabella.


Beatus ille
Narciso paseaba con sosiego contemplando la primera luz de aquel mes de diciembre. Las gélidas manos del viento estridente se abalanzaban sobre él para poder palpar, tan sólo por un instante,  la suma belleza que había conducido a tantas atractivas doncellas hacia las puertas de la locura.
Cuentan que su orgullo lo llevó siempre a aguardar a alguna joven que pudiera compararse con su hermosura y, a pesar de amar con vehemencia a la ninfa Eco, siempre rechazó el amor y la pasión que le brindó la vida. Tal vez, si esperaba, encontraría a alguna muchacha más bella aún que pudiera complacerle.
De regreso a la aldea, Narciso se percató de la presencia del agua que reposaba en el lago y se enamoró del reflejo de su rostro. Ella, que siempre lo había amado en clandestinidad, lo arrastró con desespero hacia las profundidades, creyendo que el muchacho la amaba de igual manera. Narciso, al límite de la asfixia, abrió con pesadez los párpados y, con una débil sonrisa, recordó su mística belleza.
A pesar de ser ésa una de las confusiones más grandes de toda la historia, cuentan que fue el idilio más puro de todos los tiempos.
Sara Mortreux

El EMBRUJO DE UNA NOCHE DE VERANO

Sólo quiso darle un beso. Ella, se quedó expectante; él, sorprendido, y ya no la soltó.
No hubo una palabra de amor, no hubo romance. No la vio más.
La buscó mañana y tarde con ojos desquiciados en las puertas de embarque, y se le hacía de noche en los muelles hasta ver zarpar, sin ella a bordo, el barco rumbo a Rotterdam. Al fin, como hace el perro que ha perdido el dueño, acababa volviendo siempre al único lugar de la tierra donde una vez se tumbaron juntos.
Se olvidó de volver al trabajo, y perdió el empleo.
Su mujer vistió al niño y recogió lo suyo; él no los retuvo.
“Debías de quererla mucho”, quiso saber el hijo años más tarde. “No, que yo supiera. Me dolió su desaparición de improviso, que se fuera sin despedirse, ¿entiendes? Yo había paladeado con despreocupación un dulce creyendo que era un regalo que iba a tener siempre a mi alcance, y se esfumó sin dejar rastro. En la frustración de la ausencia, lamentaba no haberlo degustado mejor y más despacio, no haber sabido dosificarlo para guardar su sabor en mi boca al menos unos días más. Eso me ocurrió, pero ¿amarla?, no tuve tiempo. No llegué siquiera a saber su nombre.”
Pero la chica de los Países Bajos sí sabía el suyo, y veinticinco años más tarde le escribió una carta: que de aquella noche nació una niña -le revelaba- y, siendo ya adolescente, le propuso si quería conocer a su padre; “nunca he sentido interés por conocer a los hombres con los que te hayas acostado, mamá” -le contestó la jovencita-. Ahora su hija vivía en La Louisiana con su marido -seguía contando- un negro norteamericano entrenador de baloncesto. “Te anoto sus señas por si quieres conocer a tu nieto –terminaba-. No se nos parece ni a ti ni a mí. Tiene la piel color de cobre y al hablar cecea. Se llama Orson, y se ríe contento del sonido de su nombre cuando atraviesa sus dientes nuevos y dice orgulloso my name iz Orzon."
Dobló la carta y la echó al fuego con parsimonia y solemnidad, con la gratitud de quien puede pasar por fin una página atascada de su vida.
Josefina Armengou


Mudanza definitiva
Cric, cric, cric. Empezó una noche, ya de madrugada, cuando se levantó para ir a mear. Camino del lavabo, justo en el umbral de la puerta, lo escuchó claramente. Algo (en plural) recorriendo, por dentro, la pared de la habitación, arriba y abajo, izquierda, derecha.
Decidió llamar a una empresa exterminadora. Nada. Una segunda empresa. De nuevo, lo mismo. Una tercera. Menos aún. De hecho,  iba en aumento, extendiéndose a otras estancias de la casa, incluyendo lavabo y cocina. Cric, cric, cric.
Tocaba cambiar de apartamento, no quedaba otra. Se instaló y al tercer día, ahí estaba. Insistió, otro piso, ahora en un barrio diferente, lejos, bien lejos de la pesadilla. Esta vez, al segundo día. Probó de nuevo, ya más que desesperado, cambiando incluso de ciudad. A las pocas horas, cric, cric, cric.
Último traslado. Parece que ahora sí, el ruido ha desaparecido. Ahora lo que no acaba de entender es el continuo embotamiento de su cabeza y el color blanco, presente mire donde mire. Paredes, sábanas, colcha, pijama, zapatillas. Gente con bata blanca. Personas con los ojos en blanco, gritando palabras inconexas. Es igual, ya no más cric, cric. cric.
Xavier Peralta

El regalo de tu muerte
         Fue una fría noche de Febrero cuando entré a esa casa en la que había vivido los momentos más tristes de mi infancia; hacía más de 20 años que no pasaba por ahí pero mi padre estaba enfermo y nada me hacía más ilusión que verlo morir.
         Crucé esa puerta que tantas veces me fue cerrada en la cara haciéndome dormir en el húmedo pasto del jardín; pasé de largo a mi madre y a mis hermanos –tampoco estaba interesada en verlos a ellos-, entré al cuarto de mi padre y sonreí extasiado al verlo delirando en su cama, esa cama que entre sus sábanas aún guardaba los sueños me habían sido robados. Caminé hacia él, asegurándome de no dejar de sonreír en ningún momento.
         Todavía puedo recordar su mirada de terror cuando me vio entrar, él sabía mejor que nadie que mi visita no era más que de venganza; así que me senté a su lado, le tomé la mano y lo vi morir, lo escuché gritar, llorar y suplicar como tantas veces lo había hecho yo frente a él, y al igual que él , no respondí a sus plegarias, solo me senté a su lado y lo vi morir.
Camila Sánchez Bolaño



Circo Trastornado                                                                                     
Para Flavia Shua.

     El enano verde grita en lo alto: “¡Comienza la función!”. Y corre en busca del enano rojo que está, pero no está. Una troupe que viene; un malabarista en acción; otra troupe que va. Un clown aclara el futuro, mientras, entre los elefantes al ralentí, augusto pasea con  el plato y la vendedora ofrece. El enano rojo devora al enano verde que, saltito a saltito, no puede escapar. La pista queda vacía y libre.
     Con el número acabado, los espectadores, sin levantarse de los asientos, se dirigen veloces a la esquina del número siguiente.
     ¡El espectáculo debe continuar!

                                                                                  Joan Serra i Malla




Don ANICETO CRUZ IGNACIO
FARMACÉUTICO

FALLECIO EL DIA 28 OCTUBRE DE 2000
A los ochenta y nueve años de edad.

D.E.P.

Su esposa, Carmen de Bayo Gómez;
hijos Juan Carlos, Ignacio y Mª del Carmen;
 hijos políticos, nietos y demás familiares
RUEGAN una oración por su alma.



Meses después de su entierro, apareció en el pequeño pueblo en donde vivía la familia, en una hermosa casona, un hombre bajito con pelo rizado y cutis curtido por el sol. Quiso entrevistarse con la viuda, ante la imposibilidad, por su delicado estado de salud  lo hizo con su primogénito:
“Nunca consentiremos la exhumación”
Tobías relleno todo el papeleo necesario para el desentierro del que, estaba convencido, que era su padre. Con las pruebas de ADN se demostraría que era un Cruz auténtico, nacido de una relación extra-matrimonial en los años que vivió en Brasil el finado y por consiguiente le correspondería parte de la cuantiosa herencia.

Nadie se explica cómo ni cuándo desapareció la caja con el cadáver dentro. Ante los ojos atónitos del Juez, los testigos, el sepulturero, el nicho estaba vacío y la parte trasera húmeda del yeso recién sellado. Se buscaron en todo el cementerio indicios de un nuevo enterramiento o de alguna alteración en las tumbas, incluso en los más cercanos. ¡Nada! 

Dicen las malas lenguas que una camioneta, desconocida, aparcó de noche junto al muro y partió. Tobías sigue esperando ser reconocido como hijo legitimo de D. ANICETO CRUZ IZQUIERDO. Los familiares siguen acudiendo al nicho a llevar flores.
María de la Rosa® B-0978-12
Encantadors

Es meravellaven per qualsevol cosa. Amagava en Pau darrera seu i deia: On és en Pau? Potser ha caigut per la finestra. A veure, tanca els ulls. En Pere tancava els ulls i, quan els obria, en Pau era altra vegada allí, somrient. De vegades en Pere i en Pau jugaven a fer explotar globus. Llavors, ell, se’ls ficava a la butxaca i deia: On són els globus? I els globus que apareixien a les seves mans tornaven a ser globus sencers. Altres vegades preguntava als nens que quin dels dos tenia més cèntims, i els hi feia rajar de les orelles monedes i més monedes.  Eren uns nens preciosos. També ho era de preciós  en Pere quan,  dret al costat de la finestra, amb cara d’entremaliat, va dir: Pare, on és en Pau?       
                                                                           Ramon P.